La Costa Brava es famosa por sus paisajes idílicos, sus aguas turquesas y sus encantadores pueblos pesqueros. Sin embargo, tras esta fachada de serenidad, se esconden historias de un pasado turbulento, marcado por el miedo y la violencia. Una de las calas que mejor encarna esta dualidad es la Cala del Crit, un rincón de belleza salvaje cuyo nombre evoca una oscura leyenda de piratas.
La Leyenda del Grito
Ubicada en el término municipal de Mont-ras, entre Palamós y Calella de Palafrugell, la Cala del Crit debe su nombre a una historia trágica. Cuenta la leyenda que, hace siglos, un barco de piratas sarracenos atracó en sus orillas para resguardarse de una tormenta. Al amanecer, el canto de un gallo les alertó de la presencia de una masía cercana. Movidos por la codicia, asaltaron la finca, pero su atención fue capturada por la belleza de una joven de cabellos rubios a la que secuestraron.
En un intento desesperado por escapar mientras la arrastraban hacia la playa, la muchacha mordió con fuerza la mano del capitán. Este, enfurecido por el acto de rebeldía, desenvainó su sable y, de un solo tajo, la decapitó. Se dice que el grito de terror y dolor de la joven fue tan desgarrador que resonó por toda la costa, dando para siempre su nombre a la cala: la Cala del Crit (la Cala del Grito).
Un Litoral Asediado: Piratas en L'Estartit y las Islas Medas
La leyenda de la Cala del Crit no es un relato aislado. Entre los siglos XVI y XIX, toda la Costa Brava vivió bajo la amenaza constante de piratas y corsarios, principalmente berberiscos provenientes del Imperio Otomano. Estos navegantes sembraron el terror a lo largo del litoral, dedicándose al saqueo, el secuestro y la destrucción.
Un punto neurálgico de esta actividad pirata fueron las Islas Medas, un pequeño archipiélago frente a la costa de L'Estartit. Por su posición estratégica, las Medas se convirtieron en una base de operaciones perfecta desde donde los piratas lanzaban sus ataques a los pueblos costeros. Desde allí, planeaban sus incursiones para saquear iglesias, quemar masías y, sobre todo, capturar habitantes para pedir rescates o venderlos como esclavos en los mercados del norte de África.
📍 ¿Sabías que...?
Las Islas Medas, hoy una reserva marina protegida y uno de los destinos de buceo más populares del Mediterráneo, fueron durante siglos un refugio de piratas que aterrorizaban toda la costa catalana.
Torres Contra el Terror: La Defensa de la Costa
La población local, lejos de rendirse, se organizó para defenderse de la amenaza constante. La fisonomía de la costa cambió para siempre con la construcción de un sofisticado sistema defensivo. Se levantaron torres de vigilancia en puntos elevados a lo largo de todo el litoral, como la Torre Valentina en Calonge o la Torre del Pedró en L'Escala, para avistar los barcos enemigos y dar la voz de alarma.
Además, muchas masías o casas de campo se fortificaron, convirtiéndose en pequeños castillos capaces de resistir un asedio. La Torre Moratxa, en el macizo del Montgrí, es un claro ejemplo de estas construcciones defensivas que salpican el paisaje del Empordà, testigos silenciosos de una época de miedo e inseguridad.
El Legado Pirata en la Actualidad
Hoy en día, el recuerdo de aquellos tiempos violentos se mantiene vivo en la cultura local. L'Estartit, en particular, rememora su pasado pirata cada mes de septiembre con la Fira de Pirates i Corsaris de les Illes Medes. Durante un fin de semana, el pueblo retrocede en el tiempo con mercados de artesanía, talleres, espectáculos y recreaciones históricas, como el desembarco pirata en la playa principal. Es una forma lúdica y festiva de no olvidar una parte fundamental de su historia.
Así, la próxima vez que visites la Cala del Crit o navegues por las aguas de las Islas Medas, recuerda que estás en un lugar donde la belleza del paisaje se entrelaza con las crudas leyendas de piratas que una vez dominaron este rincón del Mediterráneo.
Navega por la Historia Pirata de la Costa Brava
Descubre las Islas Medas y las calas con más historia a bordo de nuestros barcos. Una experiencia única que combina navegación, naturaleza y leyendas del Mediterráneo.
